CEBS LA LIBERTAD

Las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) nacen a finales de los años 1960as como expresión de una iglesia de los pobres, como “célula eclesial inicial de promoción humana y desarrollo” (Medellín, 1969).

En el departamento de La Libertad, las CEBs nacen a finales de los años 1970as bajo la influencia de sacerdotes progresistas que optaron por una descentralización de las estructuras parroquiales, el desarrollo integral en comunidades empobrecidas y una pastoral orientada hacia una transformación de realidades injustas.

Las CEBs que conforman la Red de ACOBAMOR en La Libertad, vienen de dos experiencias fundantes: Unas de campamentos de refugiados que crearon comunidades nuevas, otras siendo poblaciones sin acceso a tierra que se solidarizaron con las causas populares.

ACOBAMOR, como expresión legal y organizativa de la histórica Red de CEBs, nace en el año 2018 como fruto de un proceso de empoderamiento local y relevo generacional y se constituye como ONG sin fines de lucro.

A partir de nuestra mística de escucha ante la realidad comunitaria, hemos desarrollado en 2019 nuestro primer plan estratégico institucional, teniendo como programas: 1) formación y espiritualidad, 2) organización comunitaria, 3) memoria histórica, 4) fortalecimiento institucional.

MISTICA

El siguiente poema expresa nuestra espiritualidad y metodología de trabajo comunitario-popular:

 

Al inicio fue el grito…

de miles de mujeres, niños, hombres, jóvenes

de pueblos, bosques, ríos, animales

 

El grito hace eco en la historia y el espacio,

nos acerca a la realidad desnuda de nuestras hermanas y hermanos

y nos enseña

a despertar de ideologías, discursos y modelos

y a acercarnos a los gritos de nuestra gente

con la mirada, la escucha y el olfato puesto en ellos.

 

Y escuchando nos damos cuenta…

que es el mismo grito

del Gran Creador, de Jesús de Nazaret, de Simón Bolívar y de Monseñor Romero,

de niña Tere y don Santiago.

 

 

Descubrimos que los pobres gritan con la misma fe…

gritan con esperanza de ser escuchado,

gritan con los ojos puestos en su realidad, porque les duele

 

El grito nos guía…

es el imperativo que nos hizo despertar como Asociación de comunidades de base,

hizo surgir nuevas formas de pensar, relacionarnos y trabajar…

nos hizo ver con nueva claridad el mal mayor que causa tanto daño.

 

Y en medio de este sistema de muerte – y guiado por quienes gritan

descubrimos grietas para la transformación comunitaria

en medio del humus comunitario nació una semilla, un camino nuevo, una causa grande en lo pequeño,

vimos personas juntarse alrededor de gritos colectivos y encontraron una causa por la cual vale vivir:

 

mujeres que crearon tardes alegres para las personas adultas mayores,

jóvenes que emprendieron iniciativas para becar a otros jóvenes,

compañeros de distinta religión que se sumaron al compromiso por la transformación agraria,

 

un grupo de voluntarios que empezó a soñar su propia organización comunitaria…